El jueves 5 de mayo de 2011, respondiendo a un llamado de los moradores de La Forestal, personal de la fundación acudió a este lugar con la finalidad de rescatar a los animales pertenecientes a las familias que estaban siendo evacuadas de sus casas, y que no tendrían posibilidades de llevar consigo a sus mascotas. La situación que encontramos era bastante dramática por la cantidad de animales, 60 aproximadamente, que estaban en inminente riesgo de quedar abandonados, por lo que se aceptó el ofrecimiento hecho por un personero del Municipio, de un sitio donde albergarlos temporalmente.
Hasta ese momento al parecer estábamos llegando a un acuerdo de trabajar en conjunto, autoridades y fundación, con la finalidad de garantizar el bienestar de los animales. Llegaron inspectores de salud, veterinarios y otros funcionarios de la Administración Zonal Eloy Alfaro del Municipio, con quienes se coordinó el traslado de las mascotas a una casa comunal ubicada al sur de Quito.
Sin embargo y para nuestra sorpresa, una vez que estuvieron los animales dentro de estas instalaciones, se procedió a informarnos que ya no se requería de nuestra participación por lo que no se nos permitiría el ingreso, incluso negándose a recibir alimento, medicinas, ni ningún tipo de ayuda que la fundación había destinado para estos animales.
Profundamente preocupados por la inexplicable actitud de las autoridades, hicimos énfasis en que la intervención de PAE fue solicitada por los mismos propietarios y en que lo que nos interesaba era el bienestar de los animales, sin embargo no obtuvimos respuesta favorable y la única decisión que se hizo fue reubicarlos a un lugar más adecuado en la Ferroviaria donde se encuentran en este momento.






RESULTADOS 




