Primero, es necesario entender el estado emocional del animal y cuál fue el motivo que lo llevó a morder a alguien. En segundo lugar, debemos estar conscientes de que nuestros perros pueden morder sin la intención de hacer daño, ya que este tipo de conductas son parte de su comportamiento social normal.
La mayoría de los perros utilizan su boca para realizar diferentes acciones no agresivas. Veamos algunos ejemplos de la función que cumple:
- Apenas nace el cachorro, y durante su desarrollo, la boca le servirá para mamar, explorar y reconocer el mundo (texturas, temperaturas, consistencias, sabores, etc.). También para comunicarse, jugar, saludar y aprender rituales de la vida social del mundo canino.
- Por otro lado existen situaciones en las que el animal se mostrará agresivo y podrá morder, por ejemplo: cuando busca defenderse de una amenaza, un daño, un maltrato o en situaciones en las que experimenta miedo y dolor. Asimismo, cuando defiende a su manada, sus hijos, su territorio, su alimento o sus cosas.
- En un sentido contrario, el animal manifestará un comportamiento ofensivo o de ataque , cuando: establece su jerarquía mediante rituales y confrontaciones agresivas, define su posición social de dominante sobre otros miembros de la manada animal y humana o cuando está compitiendo por recursos como el territorio, la comida, la pareja, juguetes. También cuando resuelve conflictos, trata de llamar la atención de las personas (en especial de su propietario) y cuando expresa su conducta predatoria (instinto de caza).
- En algunas ocasiones el comportamiento agresivo del animal puede ser favorecido o desencadenado por una enfermedad orgánica; por ejemplo, alteraciones hormonales (hipotiroidismo), alteraciones del sistema nervioso (tumores cerebrales, epilepsia, encefalitis viral, intoxicación, etc.), afecciones dolorosas e hipersensibilidad y por alteraciones sensoriales.
Es muy importante que el médico veterinario realice un diagnóstico adecuado del tipo de agresividad que está manifestando el animal.
SEÑALES DE PELIGRO
Cuando hablamos de señales de peligro nos referimos a aquellas expresiones faciales y actitudes corporales que manifiestan agresividad, sean ofensivas o defensivas. En general, comportamientos amenazantes como mirar fijamente, fruncir el ceño , mostrar los dientes , obstaculizar el paso, erizar los pelos del dorso, gruñir, movimientos de avanzar lanzando mordiscos y morder a la familia, visitas, vecinos o personas en general, son actitudes indeseables en nuestros perros mascota. Veamos entonces las características de estas señales:
- FACIALES.- Fruncir el ceño (frente con arrugas verticales y nariz arrugada) , labios fruncidos , mostrar los dientes y encías (más notorios en la ofensiva y apenas visibles en la defensiva ) con sonidos amenazantes, mirada fija directa o indirecta (pupilas dilatadas principalmente en situación defensiva) y movilización de las orejas hacia delante (ofensivo) o hacia atrás (defensivo). Figura 6.
- CORPORALES.- Las extremidades tensas, cuerpo hacia delante, pelos del dorso y cola erizados, cola parada (Figura 8) o extremidades flexionadas, cuerpo agazapado, cola entre las patas, pelos del dorso erizado (Figura 9)
Estas pautas de interpretación de la comunicación canina pueden no ser aplicables cuando el animal tiene la cola corta o colgante y con poco movimiento o en razas cuyo rostro está definido fenotípicamente, es decir, con arrugas fijas o mucho pelo como el Sharpei, Bulldog, Ovejero Inglés, San Bernardo, etc., en los que no será fácil observar estos cambios. De igual manera, es difícil darse cuenta en aquellos perros con problemas de socialización, con una patología de la comunicación.
Estas señales también pueden ser confusas cuando las secuencias de comportamiento no tienen un orden (por ejemplo: ataca sin amenaza, ni previo aviso) o cuando su lenguaje corporal no es claro: la mitad anterior del cuerpo es amenazante mostrando los dientes y la mitad posterior es amistosa moviendo la cola.
UN BREVE COMENTARIO SOBRE NUESTROS GATOS:
Las expresiones faciales y el lenguaje corporal del gato comparten los mismos elementos estudiados en el perro y de igual manera sirven para identificar los estados emocionales y las intenciones del animal. Para el caso de los felinos, algunas de sus actitudes posturales son más manifiestas e intensas que el perro y son conocidas como posturas de subrayamiento, lo que indica el interés de enfatizar la señal emitida por el gato.
Al igual que en el perro, la agresividad del gato puede ser ocasionada por trastornos orgánicos como enfermedades endocrinas (hipertiroidismo), nerviosas (tumores, infecciones, intoxicaciones, traumatismos, inflamaciones, epilepsia), sensoriales (hiperestesia felina, síndromes dolorosos agudos y crónicos). Además puede ser motivada por el envejecimiento y algunos procesos degenerativos como la artrosis o una enfermedad periodontal.
La agresividad también puede ser el producto de conductas psicológicas normales (territorial y sexual) y por procesos anormales debidos a aprendizajes erróneos, como en el caso de una mala socialización, reforzamientos involuntarios del propietario, fobias, castigos inadecuados, malos tratos, etc.
COMINICACIÓN ANIMAL
En términos generales, la comunicación animal implica la existencia de un animal emisor, un animal receptor y un mensaje (químico, visual, auditivo o táctil). En los perros los receptores son sus sentidos, órganos sensoriales que les permiten captar los estímulos del entorno e interactuar con otros individuos, percibiendo y descifrando las señales comunicacionales que emiten perros, otros animales y personas.
Es decir, a través de su nariz y lengua captan señales químicas (feromonas) presentes en el sudor de las personas, en algunas secreciones, orina y materia fecal de otros perros. Por sus oídos perciben las vocalizaciones (palabras, gritos, gruñidos, ladridos, quejidos, etc.)que emiten personas y animales. Por su piel, estímulos táctiles como presiones, contactos, caricias, golpes, etc., así como la temperatura y las sensaciones dolorosas. A través de sus ojos perciben el lenguaje de las expresiones faciales y posturas corporales que muestran sus congéneres y personas con las que interactúan. Este último canal de comunicación visual es de gran utilidad para las personas en la prevención de ataques y mordeduras, por lo que mediante gráficas y comentarios estudiaremos las principales expresiones faciales y posturas corporales que permiten interpretar el estado emocional del perro, sus motivaciones y sus posibles intenciones (huir o atacar). El familiarizarnos con las expresiones faciales y actitudes posturales que asumen los perros para comunicarse, nos permite identificar e interpretar las señales de calma o del peligro.
Su lenguaje corporal nos indica si el comportamiento que está ejecutando es agresivo o no y si su actitud es defensiva (respuesta al miedo, al dolor, por irritación o de autoprotección); o es de carácter dominante con una actitud ofensiva (de ataque).
Es importante recordar que al igual que en nosotros, las expresiones faciales y el lenguaje corporal es dinámico, es decir, cambia conforme las respuestas y actitudes del animal y también al leer los cambios que manifieste en su rostro (orejas, ojos y boca) y cuerpo (cola, extremidades, pelos del dorso ).